martes, 31 de agosto de 2010

Alto Asón. De Lunada a Porracolina


En el último fin de semana de Agosto hemos decidido volver a las cumbres del Alto Asón. En esta ocasión recorreremos las cumbres que van desde el Portillo de la Lunada hasta el conocido Porracolina.
El sol luce, la atmósfera esta muy limpia, no hay nubes en el cielo, el día perfecto para realizar esta ruta. Desde estas cumbres se puede divisar casi toda Cantabria, y parte de las cumbres de las provincias vecinas.
Partimos del Portillo de la Lunada, el viento es frío y nos obliga a ponernos el polar, cogemos el camino que recorre parte de las faldas del Pico la Grajera. Con la vista recorremos las cumbres de Castro Valnera y los Picones de Sopeña.
Llegamos al Collado de Bustalveinte, para un poco más adelante subir el primero de los picos, el Pico Veinte. Ahora tenemos vista a la vertiente del río Miera con su cabañas pasiegas y al Parque Natural de los Collados del Asón. Debajo de nosotros, las verdes praderas del monte son ocupadas por un numeroso rebaño de cabras que al vernos, deciden poner pies en polvorosa y pastar en otro lugar.
 
Seguimos nuestro caminar, un viento frío y un poco desagradable nos acompaña durante todo el camino. Hemos llegado al pico de Pizarras, Rafa y Ana aprovechan la ocasión para posar, con el perfil del Porracolina al fondo.
Seguramente el viento tan frío limpia la atmósfera, y desde aquí se ve perfectamente toda las costa, la bahía de Santander, la isla de Mouro, el Faro, es increíble lo cerca que parecen estar. Una miradita para atrás nos da una idea de lo recorrido hasta el momento.
Seguimos la ruta y nos dirigimos al Carrío, pero no vamos a subirlo, lo bordearemos por su cara norte, y para ello tendremos que descender unos metros, para evitar unas terrazas herbosas muy empinadas y cubiertas de rocío. Bordeamos el Carrío y al volver a coger la divisoria, tenemos a las cabañas de La Sota a nuestros pies. Seguimos avanzando entre brezos en flor, la vegetación está muy verde y sorprende no ver ganado por estos lugares. Otra mirada para atrás nos ofrece un Carrío verde y hermoso.
¡Vaya día que tenemos!, no dejamos de maravillarnos ante tanta suerte, pocas veces se pueden contemplar estas vistas sin que las nubes tapen el cielo o parte de él. A nuestra derecha, pasamos por las cabañas de Cubíos, al fondo el valle del Asón, con las moles calcáreas de Rocías y el Mortillano. ¡Que espectáculo tan sobrecogedor!.
 
Estos caminos nos son más conocidos, ya estamos cerca del Porracolina, nada que ver con la última visita, donde la niebla nos acompañó por gran parte del camino. En el Alto de la Mina, cerca de la senda que atraviesa el collado, existe un pilón donde sacia la sed el ganado. Saika disfruta de su elemento favorito, el agua.
A nuestra derecha tenemos el sendero de Cubiconcha que desciende hasta el pueblo de Asón, en un primer plano las cabañas de Sotombo. Una vista que “quita el sentío”.
Subimos la última rampa del Porracolina, como va siendo habitual el primero en llegar es Héctor.
Luego poco a poco vamos llegando los demás. Desde su cumbre se divisa prácticamente toda Cantabria, desde Picos de Europa hasta las cumbres Vascas más cercanas. Posiblemente de todas las veces que he subido, esta es la que mejor panorama nos ha ofrecido. El viento ha amainado y decidimos comer en la cumbre acompañados de estos paisajes tan Cántabros. Después de comer nos sacamos la foto de grupo.
Ahora nos queda volver por nuestros pasos hasta los coches en el Portillo de la Lunada. Volvemos a recorrer las cumbres hasta llegar de nuevo a la Lunada. Llegando al Portillo, contemplamos el restaurado mirador de Cuvulrruyu, uno de los mejores miradores del alto Miera, con las cabañas diseminadas por las pendientes laderas de estos montes.
Las nubes hacen su presencia poniendo fin a nuestra ruta, poco a poco van cubriendo las cumbres mas altas, ya no vemos la cumbre de Castro Valnera ni el cercano pico de la Miel.
Una última mirada a la carretera que se abre camino desde la vertiente cántabra de este Portillo. Para mí, es una de las mas bellas carreteras de la geografía cántabra, impresiona  sus caídas vertiginosas.
Hemos tenido el día ideal, perfecto para realizar esta ruta. Hoy la suerte nos ha vuelto a sonreír.
Como siempre para ver las fotos o para descargar el track del GPS, pulsar en el icono correspondiente.

               

1 comentario:

  1. Así da gusto! Sobretodo con un día completamente despejado como el que tuvisteis. ;)

    Viendo las fotos me recuerda que tengo algo pendiente por las faldas de Castro Valnera. A ver si un día de estos ... :))

    Bonita ruta, dos veces el Porracolina en el mismo mes y por dos caminos totalmente distintos. Es una zona preciosa, y da mucho juego.

    Javi.

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