viernes, 9 de abril de 2010

Hayedo de Busmayor y O Cebreiro (02-04-2010)


Día segundo de vacaciones, las previsiones meteorológicas no se han equivocado y el día amanece cubierto y con lluvia, descartamos subir al Teleno o al Mostallar y decidimos hacer una ruta por el Hayedo de Busmayor, este esta situado a menor altura y con menos peligro. Con legañas en los ojos tomamos rumbo a Busmayor, la carretera serpentea por las montañas bercianas y el final de la misma corresponde con nuestro destino. La llegada no fue mucho mejor, la lluvia nos recibía con un desmesurado entusiasmo, trajes de agua y a andar.

Apenas subimos unos metros de altitud y empezamos a pisar nieve, esta muy blanda debido a la lluvia reinante, seguimos avanzando y visitamos una cueva, momento en que empezó a nevar. Seguimos nuestro caminar y se alternaba la lluvia con la nieve, el suelo empapado no absorbe más agua, por lo tanto todos los caminos eran ríos y las campas encharcadas, cascadas por todas partes, agua, agua y más agua. Con los pies empapados y "jartaos" de tanta agua decidimos acortar la ruta y buscar refugio en el bar de la localidad, ni siquiera teníamos ganas de ver las cercanas cascadas que lucían un caudal sobredimensionado.

En el bar de la localidad nos ofrecieron cobijo y un muy buen vino, así conseguimos saciar el hambre, la sed y quitarnos el frío y la humedad del cuerpo; afuera el agua seguía cayendo y esta claro que no podemos hacer nada de monte, así que la solución es hacer turismo. O Cebreiro está cerca de nosotros y no podemos desperdiciar la ocasión de visitarlo. O Cebreiro localidad gallega que ofrece cobijo y yantar a los peregrinos que realizan el Camino de Santiago, y vaya si lo hizo menudo caldo que se metieron para el cuerpo algunos de nuestros compañeros.

Visita por el pueblo para ver las pallozas, típicas edificaciones de la sierra de los Ancares y después para casa, que nos espera la degustación de los pimientos del Bierzo con lacón y sobre todo el afamado botillo del Bierzo; como se suele decir no hay desgracias que cien años dure y en la cena nos resarcimos de la mojadura del día comiendo, bebiendo vino y sobre todo riéndonos y es que la risa es el mayor reconfortante que existe, te quita las penas y te endulza el carácter.

Y aquí acaba nuestro segundo día en el Bierzo, paseito nocturno para bajar el botillo, despejarnos del orujo y a dormir, al día siguiente nos espera La Tebaida Berciana.

  1. Fotos del día.



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