miércoles, 17 de marzo de 2010

De Sonabia a Laredo (14-03-2010).



Sonabia, es un pequeño pueblo del municipio de Castro Urdiales, ofrece unos paisajes costeros de gran belleza, desde el mismo pueblo sale un istmo llamado Punta de Sonabia, más popularmente denominado "la ballena".

La playa de Sonabia es un bello rincón a los mismísimos pies del macizo de Candina, en este macizo se encuentra el reino de los buitres Leonados, se trata de la colonia más poblada del litoral cantábrico. Aquí se les ve frecuentemente abrir sus alas y realizar círculos buscando las corrientes de aire caliente, elevándose poco a poco sin apenas esfuerzos. Si subes al alto de este macizo es un placer contemplarlos volando debajo de tus pies con el mar como fondo, en muy pocos sitios se pueden ver a estas aves volando con tan inmenso fondo azul.
La ruta la empezamos en Sonabia, cruzamos su maravillosa playa y empezamos a ascender por las laderas del Candina, buscando el llamado paso del francés, se trata de un paso aéreo abierto entre dos rocas, un resbalón y nos abraza el mar en una caída libre de unos 100 m. Creo que a eso se dedicaban los lugareños cuando aparecían por estos lugares las tropas francesas, seguramente sea una leyenda pero estos acantilados son dignos de contemplar, sin asomarse mucho claro está.

Una vez atravesado este paso tenemos vistas a Liendo y su playa de San Julián y con el fondo del monte del Buciero, una gran panorámica. Bajamos como podemos por las piedras húmedas de la lluvia del día anterior y nos adentramos en un bosque de encinas que arraigan como pueden entre la piedra calcárea.

Desde aquí el camino se hace más llevadero, la pista es ancha y los desniveles son menores, lo mejor es contemplar el mar y los parajes costeros de Liendo. Después de asomarse al antiguo cargadero de las minas abandonadas, seguimos dirección a Laredo siempre pegados a la costa y con el Buciero como referencia.

Llegamos al mirador de Laredo, con el nuevo puerto a nuestros pies, el tiempo va mejorando y poco a poco se despeja, la vista ahora es magnífica todo Laredo y la playa la Salvé, las montañas nevadas al fondo, Santoña y el Buciero, Las Marismas, etc.




Mejor sitio para comer no lo hay, así que manos a la obra a embobarnos con la vista mientras llenamos los hambrientos estómagos.

Como estamos cerca de la civilización aprovechamos a tomarnos un cafecito en Laredo mientras vemos como Alonso adelanta a Vettel y se asegura la primera carrera de la temporada. La vuelta por el alto de Laredo en dirección a Liendo, para volver a retomar el camino por la zona del antiguo embarcadero de la mina.

Ya solo nos queda subir la corta pero dura pendiente de Candina y volver a atravesar la playa de Sonabia para llegar a los coches.

En total 19 km. de costa, mar y montaña. Es lo que tiene Cantabria todo en uno, en apenas unos metros pasas del mar a la montaña y es que Cantabria es infinita...

  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track del GPS.

Macizo de Hornijo (07-03-2010).


La sierra de Hornijo, es un gran macizo calcáreo, lleno de garmas y paraíso de espeleólogos debido a la gran cantidad de cavidades y simas que existen en este gran macizo. El macizo de Hornijo separa los valles de Soba y de Ruesga y tiene como cumbre principal a el Mortillano con 1411 m. de altitud, seguido de Rocías 1338 m. y Hornijo con 1258 m., no nos podemos olvidar del Pico San Vicente, que aunque con menos altitud su figura es imponente desde Ramales de la Victoria.

Nuestra ruta programada tenía como cimas principales Hornijo y Mazo Grande o Mazo de San Pedro, ruta circular que parte desde el pueblo de San Pedro, situado a las mismas faldas del Hornijo en el valle de Soba. Teníamos intenciones de ir cresteando desde Hornijo al Alto del Crucero y luego subir al Mazo Grande, pero la espesa niebla y el desconocimiento del terreno lleno de garmas y muy peligroso con la piedra mojada, nos obliga a no hacer locuras.

Nos conformamos con subir a Hornijo y dejaremos para otra ocasión realizar las dos cumbres, lo mejor es bajar a San Pedro, el termómetro desciende a la misma velocidad que nosotros buscamos refugio ; una vez en los coches decidimos ir a un bar de la cercana población de la Gándara, donde muy amablemente nos dejaron comer nuestros bocadillos al calor de la calefacción, no era día de comer a la intemperie.

El tiempo no perdona, habrá que buscar mejor ocasión.

  1. Fotos de la ruta.
  2. Track para el GPS.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Los laberintos del Asón (28-02-2010)


Después del paso del ciclón Xynthia, o como se le ha denominado "la tormenta perfecta", aunque da más miedo el apodo de lo que realmente fue y su paso ha sido menos destructor de lo que se esperaba. Aquí en Cantabria nos ha dejado alguna racha por encima de los 140 km/h, pero sinceramente, recuerdo alguna noches con más viento que el producido por este huracán. Bueno el caso es que nos ha dejado mucho viento sur con altas temperaturas, y esto significa como bien saben por estas latitudes que cuando hay sur, la nieve desaparece en cuestión de horas con el consiguiente aumento de los caudales de los ríos cántabros. Con este panorama, sin nieve y con fuertes vientos, lo mejor es olvidarse de las raquetas y realizar otra ruta... y es aquí donde empieza nuestra pequeña aventura.

Como he dicho alguna vez el Alto Asón es un lugar sorprendente, maravilloso y tremendamente mágico. Hay lugares y rincones que hacen volar la imaginación de los montañeros que recorren sus entrañas, y sin lugar a dudas uno de los lugares más sorprendentes son los laberintos del Asón, que han sido forjado por miles de años de erosión en la piedra caliza. Recorrer uno de estos laberintos es adentrarse en otro mundo alejado del nuestro, diría con total certeza que entramos en otra dimensión donde la leyenda y la mitología tienden sus redes y nos atrapa, recuperando la imaginación que desgraciadamente perdemos al dejar nuestra niñez.

No sé como llegamos hasta ellos, creo que Anjana me ha borrado el camino de la memoria, celosa que tan valioso lugar quede en manos desalmadas. Me acuerdo de ir avanzando por el terreno y ante nuestros ojos surge una gran mole de piedra, guardiana del laberinto nos mira desafiante y preguntándose, ¿ A donde van semejantes mortales?. Un poco más adelante surge entre las rocas la entrada del laberinto. Mejor reponer fuerzas para enfrentarnos a tan tremenda hazaña.

Inmersos en otra dimensión vamos descubriendo la preciada obra de la montaña, disfrutando de cada vuelta, con la boca abierta y embobados de tan maravillosa creación, la mirada busca la luz así como las hayas intentan subir más altas que las lisas paredes de este laberinto, pero es una tarea imposible y la roca gana la batalla. Como los niños que siguen al flautista de Hamelín, nuestras piernas van solas y poco a poco nos van llevando al centro del laberinto; de repente, un sudor frío recorre nuestras frentes y nos empiezan a entrar las dudas, ¿Volveremos a salir?, o quedaremos atrapados para siempre en este lugar como los marineros quedan atrapados con el cautivador canto de las sirenas.

Cuando pensamos que aquí se acaba nuestro destino, cansados de buscar la salida y dispuestos a esbozar el último adiós, de repente, a lo lejos como en un sueño vemos un aura muy luminosa, o quizás será un rayo de luz entre las rocas, creo que nuestra imaginación empieza a delirar y la barrera entre lo real e imaginario se vuelve muy tenue, pero decidimos seguirla y poco a poco las paredes del laberinto se van achicando y perdiendo altura. Reptando entre las rocas volvemos a ver la tíbia luz del sol, el circo de Bustalveinte, las alturas del picón del fraile y el Pizarras todavía con nieve.

Poco a poco vamos recobrando el entendimiento, y a nuestros oídos todavía llega la llamada mágica de la montaña, nos reclama y nos ofrece calor y acogimiento, pero evitamos oírla y decidimos seguir nuestro camino parando para reponer fuerzas en una soleada campa.

Aún hoy cuando cierro los ojos oigo su llamada en la distancia, tenue pero insistente y me pregunto si he elegido el camino correcto.

Os dejo las fotos de tan tremenda hazaña y lo siento pero esta vez la tecnología no puede con las leyendas, y Anjana también ha borrado el rastro de esta ruta en la memoria del GPS, por lo tanto no puedo ofreceros el track del camino.

Como bien dice Javi: Las leyendas...Leyendas son.


  1. Fotos de la hazaña.

domingo, 21 de febrero de 2010

Pico Liguardi (1967 m.). (20-02-2010)



Seguimos con un invierno favorable para seguir practicando con la nieve, esta semana ha seguido nevando prácticamente hasta el viernes en cotas medias-altas, por lo tanto hay nieve a raudales y tenemos nuestras cumbres cántabras a tope de nieve.

Esta vez elegimos una ruta algo más durilla para nuestras prácticas con las raquetas, necesitabamos probar nuestras piernas realizando una ascensión cómoda y sin complicaciones, pero con cierto desnivel que se situa en torno a los 1000 mts. Para ello elegimos al Pico Liguardi (1967 m.), este pico es el primero que encontramos en la sierra del Cordel que junto con las demás cumbres, Cordel y pico Tres Mares, establecen la divisoria de las cuencas Cantábrico-Mediterráneas, además en el pico Tres Mares se encuentra el punto de unión de las citadas cuencas más la cuenca del Duero.

La ascensión del Liguardi se puede realizar desde diversos lugares, siendo las más cómodas las que se realizan desde los pueblos de la cara sur pertenecientes al valle de Hijar. Nosotros elegimos subir desde Proaño, con una ascensión cómoda y sin peligros.

El día es maravilloso, el sol se refleja en la nieve y ante nuestros ojos tenemos al valle de Hijar totalmente cubierto de nieve, se avecina una bonita jornada y por fin vamos a poder disfrutar de las vistas desde esta singular cumbre. Después de tomar un café en Espinilla, aparcamos los coches en Proaño que nos recibía con una bonita estampa invernal, algunos lugareños empezaban la faena dedicándose a la tradicional matanza del cochino, hasta nosotros llegaban los gritos y alaridos del animal que supongo presentía su incierto destino.

Ya en el mismo pueblo nos calzamos las raquetas y empezamos a subir, primero atravesando un pequeño bosque, luego unas campas, volviendo otra vez a la masa boscosa, de momento buenas sensaciones. El terreno se va empinando y abandonamos el bosque, ahora ya empieza la subida más fuerte y poco a poco vamos ganando altura, ante nuestros ojos una inmensidad blanca, acertamos a reconocer todas las cumbres pasiegas y del alto Asón, parece que si estiramos el brazo las tocamos con las puntas de los dedos; se me antoja que el cantábrico está muy cerca con esta atmósfera tan limpia y vemos con gran nitidez Santader con su maravillosa bahía.

Seguimos ascendiendo y dejamos atrás a Leti y Tino que deciden volver poco a poco, es la primera ruta del año para Leti y también es la primera vez que se calza las raquetas, ha subido muy bien y creo que han hecho lo correcto, las cosas hay que tomárselas a chupitos.

Nosotros seguimos subiendo y cada vez se va empinando más, aquí el esfuerzo se va notando y sobre todo ahora me queda claro los excesos navideños y la falta de tono muscular, no puedo seguir el paso de los demás y me cuesta avanzar, noto las piernas cansadas y doloridas. En una subida que se me antoja demasiado dura de lo que realmente es y me acuerdo de los malditos mantecados y polvores que se han quedado pegados en cierta zona de mi cuerpo. Por fin llegamos a la cumbre, desde aquí las vistas son sobrecogedoras, pero el viento helador no nos da mucha tregua para regocijarnos, con una sensación térmica de algunos grados bajo cero, la cumbre nos hecha para abajo, apenas tiempo para las fotos, una barrita energética y corriendo para abajo que estamos ateridos de frío.

En la bajada como va siendo habitual los niños y no tan niños disfrutaron deslizándose por las pendientes del Liguardi, un poco de diversión y una risas para disfrutar del día que sigue siendo soleado y muy luminoso.

Pasamos la prueba, hemos realizado la primera ascensión con raquetas y seguimos animados a seguir disfrutando del inverno, si no desaparece el albo elemento claro está.


  1. Fotos de la ruta.
  2. Track para el GPS.


lunes, 15 de febrero de 2010

Nacimiento del Nervión (14-02-2010)


Estamos en los últimos coletazos del temporal de nieve y frío que nos ha azotado en los últimos días, el tiempo aconseja quedarse al calor de los leños en la chimenea, pero la llamada de la montaña es más fuerte y con cierto temor al estado de las carreteras nos pusimos en marcha para descubrir la afamada cascada del Nervión.

La cascada del Nervión o también conocida como cascada de Délika ya que esta enclavada en el desfiladero de Délika, y pese a ser el río de los bilbaínos el salto se encuentra en tierras alavesas. Con sus 207 m. de caída se trata de la cascada más alta de España (aunque también se la atribuye 270 y hasta 300 m. de altura).

Dejamos los coches en Délika y en vez de seguir el desfiladero hasta la base de la cascada, decidimos superar el desnivel y ver la cascada desde arriba, en el mirador que se encuentra en el borde del acantilado.

El día muy gris y frío, nos caen unos ligeros copos de nieve y según vamos subiendo nos van atrapando las nubes que están muy bajas; los paisajes en blanco y negro, siluetas de árboles cubiertos de nieve y hielo en un mar blanco. Una vez atravesado el bosque y ya en el alto del acantilado el paisaje cambia, la niebla se hace más espesa, el frío se atenaza y parece que estamos en un desierto blanco, apenas hay árboles y los que hay se convierten en arbustos azotados por las inclemencias, el aire es helador y no vemos más allá de unos metros. Al cabo de unos 8 km. estamos en el nacimiento de la cascada y ni siquiera la intuimos. Hambrientos y ateridos de frío volvimos por nuestros pasos y bajamos a calentarnos al bar que hay en Délika.
Un caldo para calentar nuestros cansados cuerpos, unas torrijas y unos bizcochos para alegrarnos el alma, algo desolada al no poder contemplar, ni siquiera atisbar esta maravilla de la naturaleza.

Otra ruta a repetir, aunque esperaremos al deshielo para contemplarla en toda su magnitud.


  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track para el GPS. (Comprimido en zip)

martes, 9 de febrero de 2010

Monte Cerredo desde Islares (23-01-09)


Y por fin, Cerredo.

Cerredo con sus 643 m. es el pico más alto de la costa oriental Cántabra, y además es el monte castreño por excelencia. El macizo de Cerredo está tan cerca del mar que su base prácticamente sale del mismo, contiene un variado ecosistema compuesto por encinares, hayas en las cumbres y el lapiaz en sus picos, estos ofrecen alguna que otra trepada.

A Cerredo se sube por multitud de sitios, Castro-Urdiales, Allendelagua, Cerdigo, etc., nosotros elegimos desde Islares, pueblo situado entre la base de este macizo y el mar. Los detalles de la subida a este monte nos lo cuenta estupendamente Japus en Derrapes Mentales.

La primera vez que intentamos subir a este monte fuimos derrotados por la lluvia, y esta vez casi lo consigue otra vez, la cumbre nos acogió con agua, frío y un viento muy desagradable, apenas tiempo para sacar un par de fotos, es una pena no poder disfrutar de las vistas que ofrece esta atalaya frente al mar, pero las inclemencias obligan y lo mejor es buscar abrigo en los cercanos refugios que se levantan en la base del pico.

Durante la comida tuvimos como compañera a nuestra inseparable lluvia, que solo nos abandonó en la bajada por la pista que termina en los desguaces Islares, donde dejamos los coches.

Es un interesante monte con unas vistas sobrecogedoras de la costa y del cercano macizo de Candina y es un excelente mirador de Castro-Urdiales. Lástima que el tiempo apenas nos dejó disfrutar del entorno.

Queda pendiente volver a recorrer y descubrir este peculiar macizo, siempre y cuando el tiempo nos los permita...

  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track de la Ruta.

lunes, 8 de febrero de 2010

La Imunia ( 07-02-2010)


La Imunia o como también se la denomina La Rasa, es una cumbre de 1518 m. de altitud y pertenece al macizo del Alto Asón, el punto de mas fácil acceso para subir a esta cumbre se encuentra en el cercano portillo de la Sía.

Aunque nosotros la ruta la empezamos por la parte burgalesa en uno de los muchos caminos que recorren estas sierras, este situado en la carretera que da acceso al portillo de la Sía; aparcamos los coches como pudimos y nos lanzamos a caminar por el blanco elemento.

Esta es la tercera ruta que hacemos con raquetas y la verdad ¡Como cansan las raquetas! , no se si debido a la falta de tono muscular o a los restos de los excesos navideños, el caso es que... ¡Como cuesta avanzar!. La nieve en muchos puntos bastante blanda lo que dificultaba aún más el avance.

El día con mucha niebla baja no nos permitió ver apenas unos metros a nuestro alrededor, solo cuando llegamos a la cumbre pudimos disfrutar del entorno: mirando al sur, hacia Castilla un tremendo mar de nubes, en la vertiente Cantábrica la niebla va y viene y ofrece un verdadero espectáculo el ver aparecer a los pueblos del cercano valle de Soba entre los jirones de niebla, algo maravilloso de contemplar y no digamos de las cercanas cumbres de Peña Lusa, el Picón del Fraile y Castro Valnera cubiertas de nieve.

La cima de la Imunia es muy peculiar, esta jalonada con multitud de hitos que supongo han ido elevando los montañeros que suben a esta cima, alguno de ellos son bastante altos. Nosotros mismos pusimos nuestro granito en este mar de hitos, trabajo muy agradecido por los niños que no paraban de poner lajas, alguna de considerable tamaño y peso. Ahora entiendo porque los tejados de las cercanas cabañas son de lajas de piedra, desde luego aquí hay unas cuantas de ellas.

También hubo tiempo para las risas y el divertimiento que nos ofreció las nevadas laderas de esta montaña. Hambrientos y con los pies mojados bajamos a comer a Las Machorras, donde nos esperaba un café calentito que sabe a gloria cuando afuera atenaza el frío.

  1. Fotos de la ruta.
  2. Track de la ruta.


miércoles, 20 de enero de 2010

Invernal en Alto Campoo (17-01-2010)


Ya repuestos de tanta emoción en nuestra primera raquetada, decidimos continuar con la experiencia de caminar por el blanco elemento con cierta comodidad. Debido a los días de sur y las últimas lluvias, la nieve a desaparecido casi por completo del Alto Asón y no nos ha quedado más remedio que buscarla en lugares más lejanos.

Alto Campoo nos ofrece lo que andábamos buscando, nieve en abundancia para recrearnos en nuestro blanco paseo. Igual que no hay dos experiencias iguales nos pasó lo mismo con la nieve, la semana pasada era finísima, apenas recién caída y en polvo, ahora la nieve está dura casi helada, donde las raquetas apenas se hundían y al pisar con ellas se oye un chasquido sordo, como cuando rompes o atraviesas algo crujiente.

Dejamos los coches en el refugio de la carretera de acceso a la Fuente del Chivo, y nuestra meta era intentar subir al pico Tres Mares. Empezamos la caminata y como he dicho anteriormente no hay dos experiencias iguales, en esta ocasión el andar por laderas con mucha más pendiente hace que los tobillos sufran mucho y el caminar se hace mucho más duro, incluso más que cuando subíamos las fuertes pendientes del pico Cornón. Seguíamos avanzando y ya próximos a la cima (nos faltaban unos 100 m. de desnivel) teníamos dos opciones, subir por una pala hasta la cima, o atravesar las laderas del Cornón; decidimos atravesar las laderas empinadas siguiendo la huella de unos esquiadores, y este fue nuestro gran error como posteriormente nos indicó un guía de la estación que llevaba un par de horas observándonos.

Nos enfrentamos a una ladera con una fortísima pendiente, con mucha nieve acumulada y al parecer una de las zonas con más alto riesgo de aludes, algunos de nosotros nos quitamos las raquetas para asegurar mejor la pisada y así, poco a poco avanzamos hasta la seguridad del tramo final de la carretera de la Fuente del Chivo totalmente cubierta de nieve. Pasamos un rato malo, con mucha tensión y en esta ocasión la montaña fue muy generosa con nosotros.

Nos paramos a recuperar fuerzas y aliento y llegó nuestro segundo error, esta vez más liviano, ¿Quien se enfrenta a un alud de esquiadores bajando por la pista de Peña Labra?. Esta es una guerra perdida y lo mejor es dar media vuelta y bajar por terrenos más seguros.

En la bajada hubo tiempo para el divertimiento que supone dejarse caer y resbalar por la nieve cerca de las pistas de esquí.

No pudimos subir al pico Tres Mares pero aprendimos una gran lección y sobre todo, salimos airosos de una mala situación. En cierto modo debemos agradecer al Cornón su tremenda generosidad con la altivez humana.

En esta ocasión entenderéis que no suba el track de la ruta para el GPS, de este forma evitaré que se siga un camino incorrecto que tenga consecuencias no deseadas.

La memoria humana es muy ligera y en seguida olvidamos, lo que en principio es un defecto, se puede convertir en una gran cualidad humana; hay que sacar provecho de las situaciones difíciles, aprender de los errores y olvidar el resto, por ello...

¡Ya estoy deseando calzarme de nuevo las raquetas!.

lunes, 11 de enero de 2010

Raquetada Invernal. The Little Switzerland Cántabra (10-01-10)



Este año los Tres Reyes Magos de Oriente han sido muy generosos con nosotros y nos han traído unas estupendas raquetas de nieve, además parece que el tiempo se ha aliado con sus majestades de Oriente, ofreciéndonos un temporal que ha cubierto por completo de nieve a toda Cantabria.

Dispuestos a sacar partido de tanta suerte y de paso darnos un buen paseo, nos echamos las raquetas a las espaldas y a disfrutar de la gran nevada caída en los días anteriores. Nada mejor que caminar y contemplar "La pequeña Suiza Cántabra".

La nieve blanda y muy suelta, como si fuera una capa de fino polvo blanco en un mueble viejo que cuando lo soplas sale volando; esto nos dificultaba mucho la marcha y las raquetas se hundían bastante en el blanco elemento. Mientras nos vamos acostumbrando a caminar con las raquetas nos deleitamos contemplando este universo blanco y en nuestra retina se quedan impresas como en un negativo las figuras totalmente nevadas de Peña Rocías, Mortillano, Porracolina, Castro Valnera, y más allá en el horizonte, los Picos de Europa y la sierra de Peña Sagra, sin duda que es demasiada belleza para tan simples mortales, y es difícil de encajar todos estos paisajes sin emocionarse, aunque solo sea esbozar una sonrisa y soltar un ¡Que pasada!.




Esta ha sido nuestra primera experiencia invernal de marchar con raquetas y nos hemos divertido de lo lindo, ahora fluye por nuestras venas el dulce y a la vez frío licor del invierno y ahora nos hemos enganchados a disfrutar con los blancos paisajes de la Little Switzerland Cántabra...


... y vamos tachando los días en el calendario como los enamorados cuentas los días que faltan para verse de nuevo, esperando al fin de semana y rezando para que la nieve no nos deje muy pronto.


  1. Fotos de la ruta.
  2. Track de la ruta.


jueves, 17 de diciembre de 2009

La Concha - Casa del Rey (13-12-09)


Estamos en pleno temporal, y como suele pasar después de pasar un noviembre con unas temperaturas anormalmente elevadas, nos ha cogido de sorpresa y sin estar acostumbrados a este frío polar o siberiano como anuncian en la televisión.

La ruta que teníamos prevista se nos fue al carajo, no es tiempo de meterse por terreno kárstico con la nieve rondando, por ello tuvimos que ejecutar el plan B y realizar una ruta sin peligros y por pistas o senderos practicables.

Dejamos los vehículos en el barrio de La Concha de San Roque del Río Miera, allí unos madrileños han construido "La Vieja Escuela", una posada que ofrece alojamiento y buena comida. Después de calentarnos con un sabroso caldito empezamos a subir para conocer la Casa del Rey, esta fue en su tiempo almacén y daba servicio a los trabajadores del resbaladero de Lunada, el resbaladero se construyó en 1791 para transportar los troncos cortados en los cercanos bosques burgaleses, una construcción de 1 km. de longitud que salvaba el desnivel del puerto de la Lunada; hoy en día quedan algunos restos de esta construcción que se pueden observar desde el Mirador de la Casa del Rey.


La distancia que separa el barrio de La Concha de la Casa del Rey es de unos 5 km. y es un paseo muy agradable, en apenas dos horas estamos a los pies del circo de la Lunada contemplando está construcción.
El día triste y particularmente frío nos ofreció alguna nevada por el camino, pero la verdad que merece la pena pasar un poco de frío y contemplar como cae la nieve y cubre los paisajes pasiegos, con sus cabañas diseminadas por las faldas de las montañas con árboles ya sin hojas salpicando el paisaje entre los cercados que aportar algo de color en un paisaje blanco.

Después de pasar la mañana caminado entre la nieve, no hay nada como tomar un buen caldito de gallina o de cocido para calentar el cuerpo entumecido por el frío.


Este es un paseo por los paisajes pasiegos recomendado en cualquier época del año.
  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track para el GPS.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Soncillo-Las Pisas-Puentedey (07-12-09)

El puente de la Constitución nos ha dado de sí para realizar otra ruta, esta vez por tierras castellanas. Decidimos recorrer parte del sendero de gran recorrido GR-85, este recorre parte de la comarca de Las Merindades, situada al norte de Burgos. Es una comarca a descubrir con rincones de una belleza singular.

Con el frío de la mañana, dispuestos a recorrer la etapa 9 del mencionado GR y de paso aprovechar a visitar la afamada cascada de las Pisas. Partimos de Soncillo, primero por pista, luego un trozo de carretera, volvemos a la pista, siempre siguiendo las marcas rojas y blancas que indican que el sendero es de gran recorrido, hay que decir que está muy bien señalizado y no ofrece ninguna pérdida.




Al cabo de unos 4,5 km. de Soncillo nos adentramos en el bosque de Pisas, un hermoso hayedo, muy sombrío, morada del musgo y de las "barbas de chivo", el recorrido por el arroyo de la Gándara ofrece alguno de los rincones más bellos de la ruta, el más espectacular sin duda es el de la cascada de las Pisas.

Después de intentar sacar unas fotos del lugar, y muy a pesar nuestro, abandonamos el hayedo para seguir camino. Un poco más adelante nos paramos a comer algo en Villabáscones de Bezana, una vez repuestos seguimos el arroyo llegando a la localidad de Quintabaldo, en este punto el arroyo de la Gándara vierte sus aguas en el rio Nela.

A partir de aquí se sigue por el viejo trazado de la vía del ferrocarril Santander-Mediterraneo, llamado también de los dos mares, un proyecto que no llegó a terminarse, y fue desechado cuando apenas quedaba unas decenas de kilómetros de trazado por acabar, de lo último en construirse fue la estación de Yera, situada en la salida del túnel de la Engaña, el cual conectaba tierras burgalesas con tierras pasiegas.




Siguiendo la desmantelada vía férrea en un trazado de unos 4 km., atravesando el río Nela, en dos ocasiones por encima de los puentes del ferrocarril, terminando el recorrido en la localidad de Puentedey, un maravilloso pueblo construido parte de él encima de un puente natural, atribuido al dedo de Dios, aunque es más probable que la paciencia erosionadora del río Nela tanga más que ver en el asunto.

Una vez visitado dicho monumento natural, reponemos fuerzas, tomamos un café y vuelta a Soncillo por el mismo camino, esta vez mucho más ligeros, la noche se nos viene encima y uno empieza a imaginar en viejas leyendas contadas en las frías noches castellanas de invierno, muchas de ellas tiene como protagonistas a las ánimas de los guerreros de pasadas batallas, que al llegar la noche se ponen en pie buscando venganza y sacian su sed con algún caminante que se retrasa o se pierde; esta vez nos libramos de ellas, y con las últimas luces llegamos a nuestro destino, Soncillo.

  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track para el GPS.


Collados del Asón- Bustalveinte (05-12-09)

Los collados del Asón; cien veces vendremos y cien veces descubriremos paisajes nuevos y rincones no vistos, hace un par de semanas algunos de nuestros compañer@s se adentraron en los laberintos del Asón (Derrapes Mentales); hoy nos toca ir a conocer la zona de Bustalveinte.

Empezamos como es habitual en el alto de los collados del Asón, y remontamos la pista que se adentra en esta maravilla de parque natural, una vez en el alto de la Posadía, contemplamos de nuevo las vistas que ofrece el viejo circo glaciar, esta vez ya entrado el otoño, desaparecieron los colores ocres de las hayas, ofreciendo una estampa mas invernal.

Las últimas lluvias y nieves en estas alturas, han hecho que Brenavinto este lleno de agua, y el camino pase a ser riachuelo, por ello decidimos bordearlo por la derecha por el camino que sube a la Colina, una vez pasado el agua volvemos a la pista, subiendo poco a poco hasta Brenarromán, dejando a la derecha el camino que sube a Hondojón.

Un pequeño bocado en el paso del Lobo y seguimos camino de el Valle, donde nos encontraremos con un pequeño lago que se forma en el fondo de este pequeño valle, curiosamente recibe agua de algunos riachuelos, y toda esta agua se pierde en las entrañas de la tierra, imaginando su recorrido por el dominio de las sombras y las cuevas, minando poco a poco las entrañas de la montaña, ¿Donde aparecerá toda esta agua?, quien sabe, muy probablemente alimente las primeras fuentes del río Asón.


Saika cada vez disfruta más con el agua, y no dudó ni un momento en disfrutar del gélido baño que le ofreció este singular lago.

Unos metros más arriba llegamos a nuestro destino, las cabañas de Bustalveinte, a los pies del imponente Picón del Fraile que tímidamente se dejaba ver entre los jirones de niebla, bueno para ser más veraz, lo que se dejaba ver es la bola de la base militar situada en el alto de esta mítica cumbre, prohibida a los montañeros, senderistas, amantes de la montaña y supongo que a todo hijo de vecino que no sea militar.

Decidimos comer al refugio del viento que nos ofrecía una de las cabañas, no sin cierta prisa, la temperatura y el viento gélido nos invitaban a irnos con ligereza a lugares más cálidos.

Otro rincón que no conocíamos de los cientos que aún nos quedan por descubrir y recorrer por los circos y cumbres del alto Asón.

lunes, 30 de noviembre de 2009

PR - S14.Camino de Val de Asón. 28-11-2009



Hoy, el día ofrece un lindo amanecer, preludio de la faena que nos espera. Y es que hoy nos vamos a reunir para dar rienda suelta a nuestros instintos carniceros, y nada mejor que un buen cerdo, chon o gorrino, para calmar nuestro voraz apetito.

Antes de entregarnos a tan mundanos menesteres y para hacer un poquito de hambre, nos repartimos en dos grupos: uno de los grupos se adentraron en los laberintos del Asón, y disfrutaron de su leyenda (La perla del Asón); el otro grupo decidimos realizar un bonito paseo desde el pueblo de Asón hasta el nacimiento del río Asón.


El río Asón nace en una cueva de un farallón rocoso, para seguídamente precipitarse en el vacío ofreciendo una bellísima cascada de unos 70 m. de altura.



Para llegar a la cascada de Cailagua hay que seguir el río primero por el margen izquierdo, para luego cruzarlo por un puente pasado el barrio de San Antonio, donde están reformando sus casas seguramente para ofrecer más ofertas de alojamiento rural, una vez en el margen derecho del río nos adentramos en un pequeño bosquete con muy buenos ejemplares de hayas y robles. Un poco más adelante nos encontramos con la base de la cascada de Cailagua o Asón. La vuelta por el mismo camino, o seguir más adelante dando la vuelta por el margen izquierdo, esta variante nos ofrece una vista más amplia de la cascada.

El camino a seguir está marcado como PR-S14, no tiene pérdida, son unos 11 km. de recorrido que se hacen en poco más de 3 horas. Es un paseo para tomárselo con calma y disfrutar del entorno.

A la vuelta con el pensamiento puesto en la suculenta comida, nos vamos acercando al pueblo de Asón. En apenas una hora estaremos dando culto al dios BACO y a los siete grandes cocineros: EGIS, NEREO, CARIADES, LAMPRIAS, AFTONETE, EUTHYNO y ARISTON.




  1. Fotos de la ruta.
  2. Track de la ruta.


lunes, 23 de noviembre de 2009

Cabecera del río Llares

La cabecera del río Llares es el espacio de mayor interés natural del municipio de Arenas de Iguña, se encuentra dentro del espacio protegido del Parque Natural de Saja-Besaya.

La ruta se empieza en el pueblo de Los Llares, localidad cercana a Las Fraguas, donde se encuentra dos edificaciones muy singulares: el palacio de Hornillo, lugar donde se rodó la película "Los Otros" de Alejandro Almenabar, y muy cerca del palacio la iglesia de San Jorge, un templo neogriego con un frontón triangular y columnas corintias, merece dedicar un tiempo a visitarlos.

Ya en Los Llares, la ruta se dirige al cercano pueblo de San Vicente de León, atravesando el pueblo el camino va tomando altura encontrándonos a nuestro paso numerosos bosquetes de acebos. Después de un alto en el camino para reponer fuerzas, seguimos la pista que recorre las faldas de la sierra de la Rasía, atravesando los numerosos regatos que vierten sus aguas al río Llares.

Por el camino nos vamos a encontrar numerosos ejemplares de buen tamaño de hayas y robles, y numerosos acebos que ofrecen el colorido de sus rojos frutos en el avanzado otoño.

Un precioso paseo de unos 16 km. y unos 750 m. de desnivel, donde podemos contemplar las numerosas brañas, bosques y regatos que ofrece la cabecera del rio Llares.

  1. Fotos de la ruta.
  2. Track de la ruta.

miércoles, 28 de octubre de 2009

La Colina desde los Collados del Asón



La Colina (1442 m.) es una cumbre habitual en nuestras salidas por el Alto Asón, ya la visitamos en Junio y cuatro meses después, se la queríamos enseñar a nuestros amigos José, Tere, Lara y a la pequeña Raquel, que ya va realizando sus primeros paseos montañeros.

La ruta circular se inicia en los Collados del Asón, subimos por Brenavinto, recorrimos las Hazas del Respiradero, un pequeño cañón de unos 500 m. que resulta misterioso sumido en la espesa niebla.



Seguimos por Brenacobos, llegando al Alto de las Estacas desde donde coronamos la Porra de la Colina. La vuelta por el Callejón de la Colina, Picón de Minudo, rodeamos el Hoyón de Saco y los castros de Horneo, para volver al camino que baja a los Collados del Asón.

Un día donde tuvimos de todo, sol, niebla, alguna gota de lluvia, frío, calor; sin duda un día extraño, pero que permitió sacar unas fotos muy hermosas, jirones de nieblas en las cumbres, bosques de hayas con un tapiz de hojas caídas, mar de nubes, fotos irreales producto de las nieblas, sin lugar a dudas un día productivo para los amantes de la fotografía.

No hay duda que el macizo del Alto Asón es una zona poco conocida con rincones verdaderamente sorprendentes, hace ya cerca de 5 años que lo vamos recorriendo y seguimos alucinando con la orografía tan agreste fruto de los glaciares, zonas de lapiaz intransitables, simas, grietas, bosques, cañones, cascadas, etc.

El Alto Asón es uno de los rincones naturales mejores conservados de Cantabria, esperemos que siga así por mucho tiempo, y que nuestro afán por transformar la tierra no llegue a este paraíso montañés.

  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track de la Ruta.



Subida al Monte Gorbea desde Murua


El monte Gorbea (1482 m.), es la cumbre más alta del macizo montañoso del mismo nombre. Este macizo separa las provincias de Alava y Vizcaya, la cumbre del Gorbea es la más alta del territorio Vizcaíno. Centro de peregrinación montañero del País Vasco, cientos de excursionistas acceden a su cumbre los fines de semana.

Nosotros decidimos recorrerlo desde la vertiente Alavesa, iniciando la ruta desde las canteras de Murua, en la actualidad se han convertido en zona de recreo. La ruta atraviesa un hermoso hayedo y las altas campas herbosas del monte Gorbea. Para ver una descripción mas exacta y amena del recorrido visitar el blog de Japus, Derrapes Mentales y deleitarse viendo las fotos de los boletus recogidos por el camino.

Decidimos bajar a comer a la campa que ofrece las canteras de Murua, donde Yaiza se llevó una pequeña sorpresa, ofrecida por los compañer@s de fatigas. Hubo diversión, risas y hasta nos animamos a jugar al pañuelo, como si la niñez volviera a nuestras vidas. Sin duda que el monte Gorbea tuvo algo que ver en todo esto...


  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track de la ruta.

sábado, 17 de octubre de 2009

Somiedo. El valle de Pigüeña


Todo lo bueno se acaba pronto, y a nosotros se nos acaba las horas en Somiedo. En el día del Pilar fuimos apurando las pocas horas que nos quedaban para recorrer el valle de Pigüeña, la ruta en cuestión esta marcada como PR. AS-14.1.

El día nos volvió a acompañar e intentamos aprovechar al máximo la mañana. Fuimos a Villar de Vildas a terminar lo que empezamos el sábado y no pudimos realizar debido al mal tiempo. En el valle de Pigüeña se encuentra una de las brañas más grande y mejor conservada del parque; la braña de Pornacal es un conjunto de una treintena de teitos (cabañas de piedra con base cuadrada y tejado de piornos ó escobas, muy típicas en esta zona), algunos todavía en uso; son edificaciones de gran belleza, integradas en un entorno bello y a la vez hostil en los largos meses de invierno. A la salida de la braña se encuentra la fuente de la Prida, con un agua fresca aprovechada por Saika para refrescarse.

Seguimos la pista que cada vez se hace más pindia, a nuestra derecha existen hermosas praderías y un poco más adelante aparece la cascada del Corralón. El valle se va encajando y pasando las cascadas nos encontramos con el final de nuestro recorrido, la braña de Cuartos. Esta braña es mucha más antigua que la anterior, las cabañas tienen una base circular, realizadas con losas de piedras, con corros, tenemos la impresión de estar en un pequeño poblado castrense. Desde este punto podemos contemplar el valle de Cereizales, y tras las altas montañas los valles leoneses.

Apuramos la bajada que se nos hecha el tiempo encima y no hemos recogido todavía. Queda mucho por hacer y a nosotros se nos acabó el tiempo, nos espera muchos kilómetros y alguna que otra caravana, solo unos pocos kilómetros separan el paraíso del veloz trasiego humano, ¿Cuando aprenderemos?...

Con gran pesar dejamos atrás los maravillosos valles que hemos descubierto y nos hacemos una promesa, ¡¡Volveremos!!, nos esperan El Cornón, los Picos Albos, brañas de Llamardal y Mumián, pico el Mocosu, etc.

Somiedo, ¡Hasta la próxima!.


  1. Fotos de la ruta.
  2. Track para el GPS.

Somiedo. Lagos de Saliencia y Lago del Valle


Segundo día del puente.

El domingo nos esperaban los Lagos de Saliencia, la ruta circular la empezamos en el Valle del Lago, cruzamos las vegas de Camayor y Cerveiriz para visitar los citados lagos, a la vuelta visitamos el Lago del Valle, para terminar de nuevo en el pueblecito del Valle del Lago. Una ruta larga y completa con un total de 22 km. y todo el día por delante.

Las dudas del día anterior se disiparon junto con la niebla que poco a poco se elevaba dejando paso al astro rey, y en el coche íbamos pensando "Hoy va a ser un día perfecto", y vaya si lo fue.

El arco iris nos recibió en Valle del Lago, mientras los últimos jirones de niebla iban desapareciendo, iniciamos la ruta hacia los lagos con un día claro, luminoso, espléndido, formidable diría yo.

Con una sonrisa dibujada en nuestros labios subíamos, y subíamos hasta alcanzar la Llomba de Camayor, después de un alto para el avituallamiento, nos encaminamos hacia la vega de Camayor; en el horizonte una multitud de senderistas provenientes del cercano valle de Saliencia, que como nosotros hacían la ruta, pero en sentido contrario; un osado rebeco pasa como alma llevada por el diablo entre la multitud, al otro lado le esperaban sus compañeros atentos a lo que acontecía.

Después de atravesar los suaves pastos de la vega de Camayor y de la vega de Cerveiriz, abajo a la derecha encontramos el primer lago, el Lago Cerveiriz. Más adelante, detrás de una loma aparece el Lago Calabazosa, el mayor de los tres y seguramente el más hermoso. Unos metros hacía la izquierda y nos encontramos con el último lago, el Lago la Cueva.

Comimos y descansamos con las maravillosas vistas del Lago Calabazosa, después a desandar lo andado, llegamos a la Llomba de Camayor y en el descenso al Valle del Lago, nos desviamos por la senda que se dirige al Lago del Valle, las sombras de las elevadas montañas ya van cubriendo al valle. El Lago del Valle es el mayor de Asturias, debido al recrecimiento de la central hidroeléctrica de la Malva.

Cansados pero satisfechos, vamos bajando por la pista, mientras los últimos rayos de sol se reflejan en las rocas de las altas montañas, creando colores subrealistas. Con las últimas luces del día llegamos a los coches y aún nos queda tiempo para sacarnos unas fotos con el anochecer.

Sin duda ha sido un día completo.


  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track de la Ruta.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Somiedo. Ruta desde La Peral.


Hay costumbres que no nos dejan, da lo mismo que vivamos en Madrid o que vivamos en Cantabria, cuando aparece un puente en el calendario hacemos las maletas y nos vamos a visitar alguno de los lugares pintoresco que nos ofrece nuestra geografía. En esta ocasión le tocó el turno al Parque Natural de Somiedo Reserva de la Biosfera.

Tiene un relieve abrupto, laderas de fuerte pendiente, picos que sobrepasan los 2000 mts. de altura, los valles bajos son muy estrechos y abundan los bosques atlánticos, los valles altos son más abiertos debido al proceso erosivo de las glaciaciones. Lagos, ríos, riachuelos, fuentes, el agua junto con la fauna (algo más esquiva) son los protagonistas en todo el parque Natural.

Es uno de los paraísos mejor conservados que nos ofrece Asturias, nuestra comunidad vecina, lástima que solo tengamos tres días para recorrerlo.

Empezamos las minivacaciones con la ruta marcada como PR. AS-14, que va desde La Peral, a Villar de Vildas.

La Peral es un pueblecito localizado en la carretera de subida al puerto de Somiedo, la idea era recorrer los prados hasta el collado de Enfistiella, para atravesar al valle de Pigüeña, visitar las Brañas de los Cuartos y Pornacal, y volver por nuestros pasos. Pero se quedó en el proyecto, el tiempo con cielos encapotados, nieblas y lluvias con viento, minó poco a poco nuestra moral y al llegar al collado de Enfistiella y descubrir que el valle de Pigüeña era dueño de los vientos y la niebla húmeda, fue entonces cuando decidimos volver por nuestros pasos y buscar refugio en los apartamentos. De vuelta, los cielos se abrieron ligeramente y permitió poder sacar algunas fotos del lugar, montañas que se elevan retorcidas hacía el cielo, fruto de las elevadas presiones que se ejercen en el seno de la tierra, hayedos con las hojas cambiantes y verdes prados.

Ya en los coches Pili y Ana realizaron sus primeros pinitos con el monopatín de Héctor, después con la desilusión reflejada en nuestra caras, volvimos a los apartamentos con una duda en nuestra mentes ... ¿Que tiempo tendremos mañana?.

A partir de esta entrada, los tracks del GPS los colgaré en formato GPX, de esta manera se pueden utilizar con Mapsource, Compegps, Oziexplorer, etc., y evitamos la redundancia en la información.

  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track de la Ruta (formato GPX).

lunes, 5 de octubre de 2009

El Hayal de Aloños y Cotero de los Lobos


¿A quien le gusta madrugar?. Hay que reconocer que no nos gusta madrugar, pero ayer fue uno de esos días que ves las ventajas de levantarse pronto y contemplar el alba. El amanecer del día fué de los que se quedan grabados en la retina, nubes rojizas en una atmósfera que invita al romanticismo y a quedarse prendado mirando al cielo, contemplando como los colores de la aurora van cambiando en sus diversas tonalidades. Lástima que apenas dure unos minutos toda esta explosión de luz y color. Definitivamente hay que madrugar para no perderse el siguiente espectáculo.



Después de empezar el día con buen pie, nos fuimos a descubrir el Hayal de Aloños, y como se nos antojaba una ruta corta, la alargamos un poco más para subir al pico Cotero de Los Lobos. Una ruta cómoda, sin complicaciones, para echar la mañana tranquilamente, como hicieron algun@s de los compañer@s, que aprovecharon para recolectar los frutos del otoño, setas, hongos, moras, y alguna castaña, que nos ofrece la naturaleza de forma desinteresada.


Antes de adentrarnos al hayedo nos encontramos con una partida de cazadores, uno de los cuales con buen criterio avisó a los demás de la proximidad de un grupo de personas. No hubo más complicaciones ya que a la bajada del pico y antes de entrar en el hayal, nos comentó el guarda forestal del lugar, que ya se habían ido a otras zonas por la falta de caza. Esto me hace recordar que antes de realizar la ruta hay que mirar por donde se realizan las partidas de caza, para evitar posibles problemas y algún que otro susto.

El hayal aunque hermoso, no tiene todavía los colores del otoño, y se me antoja que quedan unas semanas más para el recital de color que andamos buscando. Desde el Pico Cotero Los Lobos hay unas excelentes vistas al valle de Toranzo y al valle de Pisueña. Se distinguen las cumbres de las Esguinzas, los picones de Sopeña, detrás, Porracolina, Pizarras, Picón del Fraile, Castro Valnera, más lejos hacia el oeste, se distingue el Cornón de Peña Sagra y la sierra de el Cordel, al norte hacia el mar, la bahía de Santander y más cercana la sierra del Caballar.

Sin duda un excelente domingo, con un día precioso, caluroso y bochornoso debido al viento sur reinante. Os dejamos las fotos de la ruta y los track para el GPS, aunque la ruta está muy marcada y no presenta dificultades.

  1. Fotos de la Ruta.
  2. Track para Mapsource (Garmin).
  3. Track para CompeGps.
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